– «Las experiencias cercanas a la muerte (ECM) son experiencias subjetivas complejas, previamente asociadas con la experiencia psicodélica y, más específicamente, con la experiencia inducida por el potente serotoninérgico N,N-dimetiltriptamina (DMT).» (…)
– «Se han observado previamente posibles similitudes entre ambos estados subjetivos, incluyendo la sensación subjetiva de trascender el propio cuerpo y entrar en un reino alternativo, la percepción y comunicación con entidades sintientes, y temas relacionados con la muerte y el morir. En este estudio entre sujetos, controlado con placebo, se buscó evaluar las similitudes entre el estado de DMT y las ECM. Para ello, se administró DMT y placebo a 13 participantes sanos, quienes posteriormente completaron una medición validada y ampliamente utilizada de las ECM». – «Los resultados revelaron aumentos significativos en las características fenomenológicas asociadas con las ECM tras la administración de DMT, en comparación con placebo. Además, encontramos relaciones significativas entre las puntuaciones de ECM y las experiencias de disolución del ego y de tipo místico inducidas por DMT, así como una asociación significativa entre las puntuaciones de ECM y el rasgo basal de «absorción» e ideación delirante medidos al inicio». – «Asimismo, encontramos una superposición significativa en casi todas las características fenomenológicas de las ECM al comparar las ECM inducidas por DMT con un grupo similar de personas que experimentaron ECM de forma real. Estos resultados revelan una sorprendente similitud entre estos estados, lo que justifica una mayor investigación».
Nuestro resumen
( Òscar Llorenç – 5/Sep/2025 )
– Las ECM han sido descritas por varios autores como experiencias transcendentes que incluyen estados mentales tales como contemplación de una luz brillante, sensación de paz, sensación de estar en otra realidad… Las experiencias bajo dimetiltriptamina (DMT) descritas por sus consumidores, recuerdan en cierto modo a las descritas en ECM.(…)
– Para comparar los efectos de ambas experiencias (ECM y experiencia bajo DMT) se usa la escala de Greyson: 16 elementos (como por ejemplo distorsión espacio-temporal) con un rango de 0 a 2 puntos, que se confeccionó para determinar si un paciente, tras enfermedad grave, había pasado por una ECM.
– Cuando una experiencia puntúa 7 o más en la dicha escala, se considera una ECM. Las 13 personas que participaron en el estudio puntuaron 7 o más en la escala de Greyson bajo una cierta dosis de DMT, a diferencia de cuando lo hicieron bajo un placebo.
– De los 16 elementos de la escala de Greyson, no se encontraron diferencias significativas entre las narrativas obtenidas en ECM y las obtenidas bajo DMT excepto en una: la revisión vital; esto es, que la vida de cada sujeto pasa a cada instante ante la consciencia de cada cual.
– Así pues, se concluye que el DMT puede imitar una ECM.
Nuestro comentario
( Òscar Llorenç – 5/Sep/2025 )
– Sin embargo hay que recordar, por una parte, que la escala de Greyson se creó para tener cierto criterio a la hora de determinar si un paciente había pasado por un cierto patrón de experiencias en la cercanía de la muerte y no para separar un cierto tipo de experiencias de otro.
– Desde esta perspectiva, si aplicamos la escala de Greyson a una experiencia muy convencional como el sueño onírico, nos encontraríamos ante la sorpresa de que podríamos todos y todas puntuar con 7 o más en dicha escala.(…)
– Dado lo reducido de la muestra, 13 personas, no sale una diferencia significativa (1 contra 20 o menor) entre los diferentes elementos de la escala de Greyson, si comparamos las experiencias bajo DMT con genuinas ECM a pesar de que en 6 de 16, el porcentaje de puntuación ¡no llega a la mitad! Lo que parece un claro abuso estadístico.
– Finalmente, hay que recordar que, bajo el consumo de psicodélicos, como la DMT, la actividad cerebral se reduce. ¿Se podría interpretar que la posible imitación de la ECM bajo DMT se deba a la anulación parcial del filtro que supondría el cerebro para la conciencia?