Characterization of end-of-life electroencephalographic surges in critically ill patients
TÍTULO EN ESPAÑOL
Caracterización de los brotes electroencefalográficos terminales en pacientes críticos
Publicado en
2017 – Death Studies
Abstract en español
– «Los dispositivos de neuromonitorización para evaluar el nivel de sedación se utilizan actualmente de forma habitual en muchos entornos hospitalarios. Los autores ya publicaron que los brotes electroencefalográficos (EEG) se producían con frecuencia después del momento de la muerte en pacientes que estaban siendo neuromonitorizados en el momento del cese de la circulación. Además de ese informe inicial, otros investigadores han documentado después brotes eléctricos al final de la vida (End-of-Life Electrical Surges, «ELES») en estudios con animales y humanos». (…)
– «Se desconoce la frecuencia, el carácter, la intensidad y la importancia de los ELES. Algunos han propuesto que no se declare el fallecimiento de un paciente antes de que se produzca un ELES, a efectos de donación de órganos. Si se modificara la práctica clínica para esperar la presencia de un ELES, podrían producirse consecuencias perjudiciales para los órganos donados y sus receptores. – Para caracterizar mejor el ELES, los autores evaluaron retrospectivamente la frecuencia y la naturaleza del ELES en pacientes consecutivos. Para documentar mejor el ELES, se recopilaron los datos de neuromonitorización, demográficos y clínicos de pacientes consecutivos que fallecieron mientras eran monitorizados activamente como parte de sus cuidados paliativos estándar. Estos datos se recogieron retrospectivamente cuando existían, como una muestra ilustrativa. Los autores evaluaron a 35 pacientes, de los cuales en 7 se confirmó clínicamente la muerte cerebral. Ninguno de los pacientes con muerte cerebral presentó un ELES. Trece de los 28 pacientes restantes (46,4%) presentaron un ELES. Se demostró que los ELES observados presentaban una señal EEG de alta frecuencia. La amplitud pico media de los ELES medida por el Patient State IndexTM (PSI) fue de 58,5 ± 25,7. – En esta evaluación preliminar, los autores descubrieron que los ELES son frecuentes en pacientes en estado crítico que fallecen. La causa exacta y el significado de los ELES siguen siendo desconocidos, por lo que se justifica la realización de nuevos estudios.»
Nuestro resumen
( Alejandro Agudo – 3/Feb/2025 )
– Lakhmir Chawla (nefrólogo del hospital George Washington, EEUU) analizó retrospectivamente los registros del índice PSI (y el EEG cuando existía) de 35 pacientes terminales y monitorizados, a los que se decidió finalmente retirarles el soporte vital. – El índice PSI es un número de 0 a 100 que se construye a partir de un «mini EEG» frontal, y que da una indicación del nivel de alerta (100) o sedacióntotal/brote supresión (0) del paciente. Se usa habitualmente en anestesiología. Se analizaron los datos del PSI con los ingenieros del fabricante del dispositivo SedLine (Massimo, Inc.) (…)
Resultados: – En 13 de los 35 pacientes (37%) se detectaron brotes de actividad (>50% de subida del índice PSI) de unos 5 mins. de duración tras la pérdida de pulso continuada. – En los 35 pacientes, había 7 diagnosticados de muerte cerebral. En ninguno de ellos se presentaron brotes. – En los EEGs disponibles se constató un aumento de la frecuencia del EEG durante el brote, con respecto al EEG inmediatamente anterior.
Discusión: – Los brotes de actividad tras la pérdida de pulso, parecen relativamente frecuentes (50% aprox.) en pacientes que fallecen no diagnosticados de muerte cerebral. – En general se producen tras los 3 a 6 minutos después de la pérdida de pulso arterial detectable. – El EEG de estos brotes no es de tipo epiléptico, y se descartan los artefactos musculares porque el propio algoritmo del PSI los rechaza.
Nuestro comentario
( Alejandro Agudo – 30/Ene/2025)
– Segunda publicación de Lakmir Chawla (tras la de 2009) sobre el tema. En esta ocasión se analizaron más pacientes, sólo se usó el índice PSI (y no BIS) y se tuvo el soporte de los ingenieros del fabricante del dispositivo de medida.
– Igual que en la publicación anterior, seguimos sin disponer del registro cardíaco asociado al índice PSI aunque sabemos que los brotes (cuando se producen) es a los 3 – 6 minutos de la pérdida de pulso. (…)
– Sigue siendo difícil compaginar estos largos aumentos del índice PSI (de unos 5 mins.) con la amplia evidencia clínica de que tras un paro cardíaco el EEG se aplana definitivamente en unos 20 seg.
– En este segundo trabajo, a diferencia del primero, Chawla no hace mención de las ECMs y su posible relación de estos brotes del índice PSI, cosa que nos parece prudente.
– Es interesante el dato de que en muerte cerebral no se producen estos brotes. Esto afianza el criterio de «muerte cerebral» como señalador de la muerte definitiva.
– Sería esencial conocer qué parte del algoritmo del índice PSI contribuye a su aumento en estos casos, ya que se descartan los artefactos musculares.
– Según señaló en 2024 el neurofisiólogo neozelandés Nigel Shaw, estas actividades peri/post-mortem de alta frecuencia son probablemente de tipo paroxísmico, originadas en la amígdala y luego difundidas hacia el córtex. Por tanto carecerían de componente cognitivo y no estarían relacionadas con el nivel de consciencia.