Recursos ECM en español

Hay dos motivos por los que se puede asegurar que las ECM no son simples alucinaciones:
1.- Las alucinaciones tienen características muy distintas: no son estructuradas, no tienen elementos repetidos, no son generalmente positivas y no se recuerdan nítidamente toda la vida.
2.- Y en las ECM en las que hay percepciones concretas que luego se comunican, esas percepciones abrumadoramente se corresponden con la realidad. Incluso con percepciones de hechos alejados del entorno físico del paciente.

Sí. No se ha encontrado una población en la que las ECM sean más comunes en función de sus creencias. Ha habido ECM en budistas, musulmanes, cristianos, agnósticos y ateos. Y en niños muy pequeños aún sin una educación religiosa concreta. Parece un fenómeno universal.

No. Se han dado ECM en cirugías bajo anestesia general, complicaciones de partos, comas, ictus, etc. sin necesidad de llegar a la parada cardíaca. Parece que la verdadera proximidad a la muerte (o criticidad del estado clínico) favorece el inicio de una ECM.

No se sabe. Parece que el porcentaje de ECM en paro cardíaco oscila entre el 10% y el 20%. No se sabe si el resto de los pacientes no vive una ECM o simplemente no la recuerda. Sam Parnia opina esto último porque en los procesos de paro cardíaco recuperado suele haber una amnesia importante.

No. Hay un pequeño porcentaje de ECM angustiosas (llamarlas “negativas” ya es un juicio de valor que es siempre discutible). No se sabe muy bien cuál es ese porcentaje porque las personas que las viven tienden a silenciarlas aún más que las ECM normales. Atwater opina que podrían llegar al 15% de las totales. Greyson en su último análisis habla de entre un 11% y un 22% de las ECM. Hay también una cierta discusión sobre si son realmente ECM o no. Greyson no les da valor en su escala pero Martial, sí. En cualquier caso son experiencias muy traumáticas, aunque algunas se revierten durante la misma experiencia y terminan siendo “positivas” para la persona.

Las ECM con percepciones verificadas por terceras personas tienen un “enganche” indudable con la realidad. Sabom y Sartori hicieron estudios satisfactorios sobre la realidad de las descripciones que daban los pacientes durante sus experiencias extracorporales. E incluso los encuentros con familiares fallecidos a veces dan informaciones que el propio paciente desconocía y que luego se comprueban. Todo apunta a la realidad de estos hechos. En las ECM sin elementos comprobables, es difícil decidir. Pero la sensación de certeza absoluta y de hiper-realidad de muchos pacientes también es una razón de peso para apostar por esa realidad.
Es posible que nuestro concepto de “realidad” sea un poco simple, binario, y no nos valga para lo que se vive durante una ECM, que quizá sea algún tipo de “realidad construida” también por la propia persona. Construida, sí, pero realidad también.

Bueno, es una pregunta un tanto “sociológica”. Quizá tenga que ver con la post-pandemia del COVID-19, o que en España ha habido algunos científicos importantes como Manuel Sans Segarra, Luján Comas o Álex Gómez Marín que han decidido hablar abiertamente sobre el tema. En otros países es un tema que no se ha abandonado desde 1975, cuando se publicó “Vida después de la vida”, de Raymond Moody. En cualquier caso quizá también tenga que ver con la actual extensión del materialismo como única interpretación aparente y «oficial» de la realidad, cuando el ser humano siempre guarda en su interior una irrefrenable ansia de transcendencia.

Es difícil pero algo se puede estudiar. En nuestra web tenemos una sección en la que recogemos todos los estudios prospectivos hospitalarios que se han realizado. En ellos se estudia la incidencia de ECM (en paradas cardíacas o en UCI), la posible relación con gases en sangre, fármacos, etc., el estado del cerebro durante la reanimación, la posibilidad de “objetivar” un experiencia extracorporal con imágenes ocultas… Y también se estudia el impacto psicológico de la experiencia en la vida de la persona a lo largo de los años.

Evidentemente no se puede provocar un paro cardíaco a una persona para estudiar las ECM. Pero en 12 de los 13 estudios hospitalarios realizados sí se ha conseguido reproducir un cierto porcentaje de ECM. Y en cuanto a la verificación, hay muchas ECM con percepciones concretas verificadas por personal sanitario. La mejor recolección de estos casos está en el libro “El Yo No Muere”.
De todas formas hay muchos fenómenos estudiados por la ciencia (en astrofísica, en biología, en paleontología, en cosmología, etc) que nunca podrán reproducirse en un laboratorio y no por ello se dejan de estudiar e intentar comprender.

En las últimas décadas se han intentado muchas explicaciones fisiológicas (hipoxia, epilepsia del lóbulo temporal, liberación de neurotransmisores o DMT endógena, actividad eléctrica residual en el cerebro…) y también psicológicas (stress ante la muerte, disociación…) pero ninguna ha conseguido acercarse a explicar realmente el fenómeno. Esto lleva a algunos científicos a postular la existencia de un “ente” inmaterial (consciencia/yo/espíritu) aún no detectado, que es capaz de funcionar independientemente del cerebro en situaciones extremas, y que puede sobrevivir al menos a la muerte clínica.

Hoy día no se puede afirmar eso. Quizá en un futuro pueda explicarlas pero a día de hoy las asociaciones entre la Cuántica y las ECM (o incluso entre la Cuántica y la consciencia) son sobre todo hipotéticas o más bien filosóficas. Hay teorías cuánticas de la consciencia (como Orch-OR y otras) que están buscando comprobaciones de laboratorio y van avanzando lentamente. Una de las interpretaciones más admitidas de la Cuántica (la de Copenhague) tiene la ventaja de que incluye a la consciencia como parte de la realidad y quizá eso sea el inicio del camino para una futura explicación. Pero aún es pronto.

No dicen eso exactamente las personas que han vivido una ECM. Pero es que además no siempre aparece esa luz y no siempre de la misma forma: a veces es una zona especialmente luminosa, o está irradiada por algún ser especial, o es una superficie “viva” con la que puedes comunicarte… Lo que sí es cierto es que casi siempre está asociada a un sentimiento desbordante de amor incondicional. En la famosa ECM de Pam Reynolds ella preguntó expresamente durante su experiencia si la luz era Dios y obtuvo una respuesta curiosa: “No: la luz es lo que ocurre cuando Dios respira”.